domingo, 7 de noviembre de 2010

Borges, la Literatura y el Infinito


La literatura y el infinito

El infinito ha sido discutido desde varias ciencias tales como las matemáticas y el arte. La Literatura es una de ellas. Entre los que exploraron “el infinito mundo del infinito”, se destacan Zenón de Elea, con sus complicadas paradojas, y Jorge Luis Borges, en libros como “El Aleph”.


Las paradojas de Zenón influyeron negativamente en el desarrollo del concepto de infinitesimales, pero son los primeros antecedentes del razonamiento infinitesimal. Por su parte, Borges también da uso al infinito. El famoso escritor argentino nacido en 1899, escribió sobre el tema en sus cuentos “El Aleph” y “El jardín de los senderos que se bifurcan” entre otros.

Ese Aleph que Borges encuentra en la calle Garay llega a enloquecer y a matar a la persona que tiene el privilegio de verlo. Es un pequeño espejo, una esfera a través de la cual percibimos ese infinito del que no podemos dar cuenta mediante un elemento finito como el lenguaje. El descenso al sótano es entonces algo tan siniestro y extraordinario como insoportable, pues el incesante pasar de las imágenes y la percepción simultánea de diversas dimensiones del universo sobrepasa la humana condición.


Se podría pensar hoy en día en Internet como el Aleph que Borges encuentra en aquel sótano.

Fuente:


El Aleph



El Jardín de los senderos que se bifurcan